Introducción

Al adentrarnos en el siglo XXI, Lisboa se encuentra en un punto de inflexión, confrontando desafíos urbanos que exigen una reinvención de su infraestructura educativa, sus espacios públicos y cómo garantizar una mayor cohesión social. 

En los últimos años, la calidad del espacio público en Lisboa ha enfrentado retos crecientes, evidenciados por reportes periodísticos y testimonios de los residentes. La privatización silenciosa de áreas públicas, que a menudo requieren consumo para su acceso, y la eliminación de bancos en parques de algunos barrios, han levantado preocupaciones sobre el futuro del espacio público. Estos son los lugares más democráticos en nuestras ciudades, y estas tendencias subrayan la urgente necesidad de repensar el diseño urbano para garantizar espacios públicos más inclusivos y accesibles para todos sus habitantes

La propuesta que se plantea en este artículo es la creación de un nuevo programa municipal denominado Escolas Vivas, que surge como una respuesta innovadora a estas necesidades, imaginando un futuro donde las escuelas públicas no son solo lugares de aprendizaje, sino centros multifuncionales integrados en el tejido urbano de la ciudad. Este proyecto representa una visión progresista para transformar el entorno urbano y educativo de Lisboa, ofreciendo nuevas soluciones a problemas contemporáneos.

Contexto actual

El Reto de los Espacios Públicos en Lisboa

La creciente urbanización y la expansión vehicular han llevado a una reducción significativa de espacios públicos accesibles y sostenibles en Lisboa. Esta situación plantea un desafío crucial para el bienestar de la comunidad, impulsando la búsqueda de soluciones creativas que revitalicen estos espacios para el beneficio colectivo.

Isla de calor

Lisboa es la séptima ciudad de Europa más expuesta al calor.

Este problema ha agravado el número de muertes relacionadas con el calor y ha aumentado las desigualdades sociales existentes.

Como muchas otras ciudades, Lisboa se enfrenta al creciente problema de las islas de calor urbano. Este fenómeno, exacerbado por la falta de áreas verdes y la prevalencia de superficies de concreto, plantea serios riesgos para la salud pública y el medio ambiente, y requiere una respuesta urgente y eficaz.

Isla de calor ubano en Lisboa.
Fuente: Elaboración propia.

Regla 3-30-300

Una de las formas de evaluar la calidad del acceso a espacios verdes en entornos urbanos es aplicando la regla del 3-30-300. La regla 3-30-300 ofrece una perspectiva reveladora sobre los desafíos ambientales y de calidad de vida que enfrenta la ciudad.

Esta regla propone que, para una vida urbana saludable y sostenible, cada persona debería poder ver al menos 3 árboles desde su ventana, contar con un 30% de cobertura de copas de árbol en su vecindario, y no estar a más de 300 metros de distancia de los espacios verdes más cercanos.

Regla 3-30-300 simultáneamente.
Fuente: Elaboración propia.

En Lisboa, cuando se aplican estos criterios, se observa que solo un 2% de las viviendas cumplen con estas tres condiciones simultáneamente.

Este dato revela una marcada deficiencia en términos de accesibilidad a espacios verdes y áreas arboladas en la ciudad. Las áreas con mayor carencia de espacios verdes son notablemente el centro histórico y otros barrios densamente poblados, exacerbando los efectos de la isla de calor y la falta de espacios públicos de calidad para el encuentro y la recreación .

Este análisis de la regla 3-30-300 en Lisboa refleja una necesidad urgente de revisar y mejorar la infraestructura verde y los espacios públicos para combatir la isla de calor, mejorar la calidad ambiental y promover el bienestar social y la cohesión comunitaria.

Regla 3-30-300 por separado.
Fuente: Elaboración propia.

Exclusión Urbana: Desplazamiento de Colectivos

En el actual contexto, estamos presenciando una problemática creciente que afecta la cohesión y la estructura social de la ciudad: el desplazamiento de colectivos y asociaciones debido al aumento constante de las rentas y el coste de vida. Este fenómeno no solo refleja una crisis de vivienda y una creciente gentrificación, sino también una erosión de los tejidos sociales y culturales que históricamente han sostenido la vitalidad urbana de Lisboa.

Estos colectivos, que incluyen desde pequeñas asociaciones comunitarias hasta grupos artísticos y culturales, han sido tradicionalmente el corazón de la vida social y cultural de los barrios. Su desplazamiento marca una pérdida de espacios de encuentro, intercambio y creatividad, elementos fundamentales para una ciudad dinámica y diversa. Esta situación revela una falla crítica en las políticas municipales, que han sido incapaces de abordar adecuadamente la creciente presión del mercado inmobiliario y sus efectos en la accesibilidad urbana.

El papel de estos colectivos en la ciudad va más allá de su contribución cultural. Son también agentes cruciales de cohesión social, ofreciendo espacios para el encuentro y la colaboración entre diferentes grupos sociales. Su desaparición debilita la capacidad de la ciudad para funcionar como un espacio de inclusión y participación ciudadana.

Oportunidad

Ante los problemas urbanos que enfrentamos en Lisboa, emerge una oportunidad notable para ayudar a combatir y mitigar estos desafíos: las escuelas. Actualmente subutilizadas, estas instituciones poseen un potencial transformador significativo. Aproximadamente el 94% de los lisboetas viven a no más de 10 minutos a pie de una escuela pública o con apoyo público, lo que resalta su accesibilidad y proximidad.

La propuesta de ‘Escuelas Vivas’ busca reimaginar estas escuelas como espacios comunitarios multifuncionales, extendiendo su uso más allá del horario escolar. Al abrir sus puertas durante los fines de semana y las noches, pueden convertirse en refugios climáticos, sedes para reuniones comunitarias y eventos culturales. Esta visión de escuelas polivalentes y abiertas fortalece la cohesión social, ciudadanía y combate efectos negativos como la gentrificación, reconectando a las escuelas con el corazón de sus comunidades. Llevando las escuelas al siglo XXI.

Escuelas Lisboa -> isócronas.
Fuente: Elaboración propia.

Estrategia

Proyecto piloto – Escuela de Secundária Liceu Camões

Conscientes de los retos urbanos en Lisboa, la selección de una escuela piloto para el proyecto se convierte en un paso crucial. La elección recayó en la Escuela Liceu Camões, una decisión fundamentada en su centralidad, la diversidad de infraestructuras ya disponibles y su ubicación en la freguesia histórica de Arroios. Además de su historia como una escuela progresista donde se han llevado a cabo varios eventos y festivales comunitarios.

Mapa de Nolli

La estrategia a seguir involucra inicialmente un análisis detallado de la distribución actual del espacio público en los alrededores de la escuela. Es esencial comprender la proporción del espacio dedicado a peatones, automóviles y estacionamientos para identificar la tensión existente en términos de movilidad y cómo se puede reconfigurar hacia un escenario que priorice a peatones, bicicletas y transporte público, conforme a la pirámide de movilidad que promueve una ciudad más humana y viva.

Para este análisis, se utilizó la estrategia del Mapa de Nolli, una herramienta que permite identificar espacios abiertos a la población, tanto interiores como exteriores, accesibles a cualquier peatón.

El Mapa de Nolli fue creado en 1748 por el arquitecto italiano Giovanni Battista Nolli. Este mapa detallado de la ciudad de Roma se distingue por su técnica innovadora, representando todos los espacios accesibles al público, tanto interiores como exteriores, de manera uniforme y en blanco, ilustrando así la continuidad y la fluidez del espacio urbano. Su enfoque único en la accesibilidad y la experiencia del peatón en el entorno urbano lo convierte en una herramienta valiosa para el análisis y la planificación urbana, incluso en la actualidad.

La estrategia para evaluar y reimaginar el uso del espacio público alrededor de la escuela se centró en un análisis detallado del entorno en un radio de 500 metros. Este análisis, realizado con la metodología del Mapa de Nolli, reveló que el espacio verdaderamente público (aceras, plazas y caminos peatonales) representa solo el 11% del área total, mientras que los espacios verdes abarcan apenas un 3%.

Distribución del espacio público.
Fuente: Elaboración propia.

Este resultado demuestra la dominancia de la infraestructura para automóviles en comparación con los espacios públicos y verdes, subrayando la escasez de áreas destinadas a peatones.

Supermanzanas Escolares: Una Revolución Urbana

El proyecto en torno a la escuela Liceu Camões en Lisboa representa una oportunidad excepcional para reimaginar y redistribuir el espacio público, tomando inspiración de teorías contemporáneas de urbanismo y ejemplos de éxito como las supermanzanas de Barcelona. Las supermanzanas, popularizadas por su implementación en Barcelona, son una estrategia urbana que reconfigura la red de calles para reducir el tráfico de vehículos y aumentar los espacios peatonales y verdes. Esto se alinea con los objetivos de ciudades más humanas y accesibles, fomentando una movilidad urbana más sostenible.
La aplicación de la metodología de las supermanzanas en Liceu Camões podría transformar radicalmente este entorno. Al restringir el tráfico de vehículos en ciertas calles y promover espacios peatonales y verdes, podemos lograr una distribución más equitativa del espacio público y mejorar la calidad de vida urbana. Esta estrategia permite crear más áreas para la socialización y el descanso, incrementando la cantidad de bancos y árboles para combatir el efecto isla de calor.

Propuesta de movilidad.
Fuente: Elaboración propia.

En el esquema propuesto para la reestructuración del espacio urbano alrededor de Liceu Camões, la imagen ilustra dos tipos de vías claramente diferenciadas: las vías básicas y las vías internas. Las vías básicas, marcadas en rojo, son aquellas donde los automóviles pueden continuar circulando sin restricciones. Estas vías forman la columna vertebral de la movilidad vehicular en el área. Por otro lado, las vías internas, representadas en azul, simbolizan el espacio público recuperado y destinado principalmente para peatones y bicicletas. En estas vías, el tránsito de vehículos queda restringido a situaciones de emergencia, permitiendo así una expansión significativa del espacio público para el disfrute de la comunidad y un entorno más seguro y amigable para todos.

Propuesta de Supermanzanas.
Fuente: Elaboración propia.

Con la implementación de 12 supermanzanas aquí propuestas, se espera transferir una parte significativa del espacio actualmente utilizado por vehículos a los peatones, elevando el porcentaje de espacio público del 11% actual a un 19%. Incluso se podría llegar a un 22% si se incluye el espacio de la escuela, con su patio y edificios. Este cambio representa un paso significativo hacia una ciudad más habitable y equitativa, en la que los ciudadanos, en lugar de ser meros peatones, se conviertan en protagonistas activos de su entorno urbano????.

Propuesta de nueva distribución del espacio público.
Fuente: Elaboración propia.

Design Thinking

En el marco del proyecto de transformación urbana y escolar de Lisboa, se ha identificado la metodología del Design Thinking como una herramienta clave para abordar las necesidades reales de la comunidad y desarrollar soluciones innovadoras.

Personas.
Fuente: Elaboración propia.

Esta estrategia de participación activa y colaborativa busca comprender y responder a las necesidades y comportamientos de diferentes grupos de la comunidad, centrándose en la creación de espacios exteriores e interiores en las escuelas que no tengan un uso exclusivo.

Para lograr este objetivo, es esencial identificar las necesidades de cada grupo de la comunidad, desde estudiantes y docentes hasta vecinos y colectivos locales. A través de este enfoque, el proyecto ‘Escuelas Vivas’ busca mapear el recorrido de estos grupos y descubrir características nuevas para las escuelas del siglo XXI. La metodología del Design Thinking permite combinar eficazmente estas necesidades con soluciones prácticas, transformando así los espacios escolares en centros de vitalidad comunitaria y social.

Este enfoque participativo se basa en la identificación de stakeholders y el empleo de herramientas de participación como talleres, encuestas y grupos focales para involucrar a la comunidad en el diseño y la toma de decisiones. Al analizar y entender las necesidades y oportunidades, se podrán proponer soluciones que realmente reflejen y sirvan a los intereses de la comunidad local.

Esto es precisamente lo que vemos en la imagen superior, donde identificamos algunas de las posibles nuevas funciones que podría tener la escuela con lo que la población echa de menos en su barrio.

Mapeo de nuevas funciones.
Fuente: Elaboración propia.

Nuevas funciones

Estas novedades podrían incluir, entre otras, la readaptación de espacios como:

  1. Cantina Comunitaria: Actualmente utilizadas solo durante el almuerzo escolar, se plantea la posibilidad de abrir las cantinas por las noches y los fines de semana, creando comedores comunitarios accesibles para todos, con precios asequibles y comidas saludables. Este proceso podría realizarse en colaboración con una cooperativa o asociación local.
  2. Huertos Comunitarios: Algunas escuelas podrían ofrecer espacios para huertos urbanos, disponibles para el uso de todo el vecindario. Estos huertos promoverían la educación ambiental y el sentido de comunidad.
  3. Refugios Climáticos: Los patios escolares podrían convertirse en refugios climáticos abiertos al público durante el fin de semana, ofreciendo espacios de esparcimiento y áreas verdes en medio del entorno urbano.
  4. Mobiliario Circular: A través de talleres de fabricación local, se podrían crear piezas de mobiliario urbano utilizando materiales reciclables y reutilizables. Este enfoque fomentaría la sostenibilidad y la participación comunitaria.
  5. Fomento del Asociativismo: Las escuelas podrían proporcionar espacios para reuniones de asociaciones y cooperativas, especialmente aquellas que han perdido su lugar en la ciudad debido a la gentrificación. Esto ayudaría a apoyar a las comunidades extranjeras y a la población mayor, promoviendo la integración y actividades intergeneracionales.

Estas nuevas funcionalidades no solo transformarían los espacios escolares en centros más dinámicos y útiles para la comunidad, sino que también representarían un cambio significativo en el papel de las escuelas en el tejido urbano de Lisboa??.

Participación Comunitaria y Cocreadores

La implementación de las nuevas funcionalidades escolares en Lisboa, según “Taler II – Finalterms – El papel de la escuela en el espacio público – Manuel Banza”, implica un enfoque en la participación comunitaria y la cocreación. Este proceso comienza con la identificación de los stakeholders o partes interesadas, que incluyen equipos responsables del proyecto, la comunidad escolar, agentes sobre el terreno, vecinos, y expertos. Cada uno de estos grupos desempeña un papel crucial en la formulación y éxito del proyecto.

Identificación de stakeholders.
Fuente: Elaboración propia.

Para lograr una verdadera participación, es esencial escuchar y entender las necesidades y deseos de la población local. Solo a través de este entendimiento se pueden validar soluciones adecuadas y garantizar la viabilidad a largo plazo del programa. Esto se logra mediante el uso de herramientas participativas agrupadas en distintas fases: Observar, Cuestionar, Idear, y Crear/Probar. Estas herramientas incluyen talleres, encuestas, grupos focales y plataformas interactivas para recoger contribuciones de la comunidad.

Este enfoque asegura que las necesidades reales de la comunidad sean el foco central del proceso de diseño. La participación activa de la comunidad permite comprender mejor los patrones de comportamiento y las necesidades de los diferentes grupos, ayudando así a mapear trayectos y a descubrir nuevas características para las escuelas del siglo XXI. El resultado es un conjunto de soluciones que no solo son prácticas, sino que también reflejan las necesidades y deseos de la comunidad local??.

Kit de herramientas de participación.
Fuente: Elaboración propia.

La visión de ‘Escuelas Vivas’ es la de un futuro en el que las escuelas no son solo lugares de aprendizaje, sino núcleos vibrantes de actividad comunitaria, accesibles y beneficiosos para todos los ciudadanos. Este proyecto representa un paso adelante hacia una ciudad más inclusiva, sostenible y cohesiva, donde cada espacio público se utiliza al máximo para el bienestar de la comunidad.