“La Bahía de San Diego se parece cada vez más a la Bahía de Tokio y la Bahía de Tokio como el puerto de Sydney. A la luz de los enormes cambios que han ocurrido y seguirán ocurriendo”...

La Zona Metropolitana Transfronteriza del noreste de México y Estados Unidos, conformada por Tijuana y San Diego, enfrenta desafíos ambientales críticos debido al rápido crecimiento urbano desordenado y la falta de conciencia sobre el manejo sostenible de los recursos, destacando el estrés hídrico en toda la región.

Esta problemática afecta directamente a los ecosistemas riparios, generando consecuencias en la calidad de vida y la imagen del territorio. Este proyecto propone una iniciativa integral de restauración ecológica a través de acciones de urbanismo ecosistémico, concientización y colaboración multisectorial, desembocando en un proyecto multiescalar y con posibilidades de replicarse en contextos similares, definiendo pautas para generar ciudades resilientes

La estrategia se centra en la reconexión y reconciliación entre el ecosistema habitado y sus habitantes, abordando el manejo del recurso hídrico, la vivienda irregular en áreas de riesgo y la falta de infraestructura para residuos.

San Diego

1.4 Millones de habitantes.
8va. Ciudad más habitada de E.U.A.

Tijuana

Municipio más habitado del país 49.5% de la población de todo el estado (B.C.).
Tercer ciudad con mayores índices de contaminación del aire en México.

Tecate

Único Pueblo Mágico de Baja California.
“Paraíso Industrial” del estado.

Mexicali

Ciudad con mayores índices de contaminación del aire en México.
Sexta urbe con la peor calidad del aire de todo el continente.

La participación activa de los actores principales del proyecto es esencial para el éxito del proyecto. Se implementan procesos educativos que fomentan la conciencia ambiental y promueven la identificación de actores clave en la gestión sostenible de recursos hídricos y la preservación de la biodiversidad.

La colaboración entre agentes financieros, la industria y los sistemas de gobernanza se considera fundamental para concebir y respaldar esta innovadora propuesta de manejo integrado de residuos y recursos naturales.

Su desarrollo progresivo se plantea y enfoca en realizarse por etapas, permitiendo la apropiación del espacio por parte de la comunidad a lo largo de la consolidación del proyecto y la educación de estos mismos en el mismo orden de cómo se vaya construyendo este proyecto.

Este enfoque no solo mejora el tejido social, sino que también valora la biodiversidad local y contribuye a construir identidades urbanas sostenibles. La inclusión de la comunidad en todas las fases del proyecto garantiza una relación continua y beneficiosa entre los habitantes y su entorno.

La propuesta abarca la creación de un litoral multifuncional, incorporando acciones de acupuntura hídrica para mejorar la captación y retención del agua en el manto acuífero. Los embalses multifuncionales, con su función de humedales, no solo mitigan la presión antropogénica en los ecosistemas riparios, sino que también se adaptarán a las cambiantes condiciones climáticas.

La infraestructura azul, como elemento clave, redefine la planificación urbana para recargar acuíferos, reutilizar agua y reducir la desalinización del agua del mar. Transformando el Río, arroyos y escurrimientos en reactores biológicos intraurbanos, se logra una depuración natural del agua y la generación de bio-economías, reforzando así la relación simbiótica entre la ciudad y la naturaleza.


Este proyecto no solo es una intervención significativa en términos de restauración ecológica, sino también un esfuerzo conjunto que integra a la comunidad, agentes financieros, la industria y sistemas de gobernanza para forjar un futuro sostenible y armonioso entre la ciudad y su entorno natural.